Un sleeve —tatuaje de brazo completo— es el proyecto más ambicioso que un amante del tatuaje puede emprender: requiere planificación de narrativa, coherencia visual de principio a fin y un artista con dominio total de la composición.
En realismo black & grey, el sleeve permite explorar la profundidad tridimensional a lo largo de toda la extremidad: un dios o guerrero en el hombro, una escena de transición en el antebrazo y un elemento de cierre en la muñeca. La falta de color obliga al artista a crear el volumen únicamente mediante el contraste de luces y sombras, lo que resulta en piezas de una elegancia atemporal.





